Anoche tuvo lugar en el Palau de la Música de València la solemne exaltación de Carmen Prades Gil como Fallera Mayor de València 2026, uno de los actos más esperados del calendario fallero.

El auditorio se llenó de comisiones, autoridades y mundo fallero para rendir homenaje a la máxima representante de la fiesta, que inició oficialmente el camino hacia las Fallas de 2026 con este acto tan simbólico.

El protocolo combinó la solemnidad institucional con la calidez propia de la fiesta, en un ambiente donde la música, la indumentaria y la tradición fueron protagonistas. Los parlamentos, las ovaciones y la emocionada presencia de su Corte de Honor convirtieron la velada en un auténtico homenaje a la mujer fallera y a la cultura valenciana.

La entrada de la protagonista al escenario marcó uno de los momentos más intensos de la noche. Carmen lucía, impecable, el espolín "Fallera Mayor de Valencia" que Vives y Marí, un año más, ha tenido el honor de tejer. El tejido está realizado sobre urdimbre de tres cabos de seda natural color terreta y tramado con un total de 30 pasadas diferentes: una trama de algodón que arma el fondo, cuatro metales, 24 tramas de seda natural que dan vida a flores y hojas, y una trama de nobleza.

El fondo color "Terreta", que desde el principio ocupó un lugar especial en el corazón de Carmen, fue imaginado por ella cuando la ilusión de llegar a ser Fallera Mayor de Valencia comenzó a llenar de optimismo el proceso de elección. Se trata de un tono atrevido, delicado y de una belleza singular, reflejo fiel de la personalidad que distingue a nuestra Fallera Mayor. La armoniosa combinación cromática de la composición floral y ornamental otorga al conjunto una suavidad envolvente y, al mismo tiempo, una elegancia rotunda que enriquece la esencia de este tejido tan emblemático.